En una reciente sesión del Vermú Club, Ángel Adiego, CEO de Grupo Lacor, compartió su visión sobre el panorama económico actual y la trayectoria de crecimiento del Grupo. Durante su intervención, Adiego enfatizó que el éxito de cualquier proyecto empresarial nace de la combinación de dos factores innegociables: el talento humano y la humildad frente al cliente.
Adiego recordó que el activo más importante de Grupo Lacor son sus equipos. Esta filosofía ha permitido al grupo evolucionar desde sus raíces industriales con Lacor Metal hasta convertirse en un colaborador estratégico para gigantes como Inditex, con quien mantiene una relación de confianza desde hace décadas. «El motor de cualquier organización son sus personas; sin ese compromiso, no hay crecimiento posible», señaló.
Uno de los puntos clave de su discurso fue la defensa del tejido empresarial local. Según el directivo, «el nivel de formación de los empresarios aragoneses es muy elevado», una ventaja competitiva que, junto a la ubicación estratégica y la paz social de la comunidad, atrae de forma natural la inversión externa.
Como firme defensor de la empresa familiar que representa el 90% del tejido productivo en Aragón, Adiego destacó el fuerte arraigo de estas organizaciones con su entorno. No obstante, advirtió sobre dos grandes desafíos:
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El relevo generacional: La necesidad de asegurar la continuidad del talento en las empresas.
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Prestigio social: La importancia de hacer atractivo el mundo empresarial para los jóvenes y dignificar la figura del empresario en la sociedad.
Con esta participación, Grupo Lacor reafirma su compromiso con el desarrollo de Aragón, apostando por la formación continua y una gestión orientada a la excelencia y la sostenibilidad en el territorio.
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